El fraude…

El Fraude

El Fraude

1. m. Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.

No, el fraude no va a suceder en las casillas electorales. El fraude está sucediendo, desde hace tiempo, vaga por el país, invade nuestros espacios, habita entre nosotros. El fraude es una televisora y su aplastante maquinaria mediática invadiendo los hogares, navegando en la ignorancia de los ciudadanos, vomitando sin cesar un producto a la medida de sus necesidades, a la medida de la caja idiota. Videoreportajes, publireportajes, cápsulas informativas, programas del corazón, frivolidad adornada por un envase cuyo contenido dista de ser neto. El fraude fluye de las plumas con grillete, de los mercenarios del intelecto, jaurías de escritores con su dignidad en subasta, siempre al mejor pastor. El fraude está dentro del clientelismo partidista, en el condicionamiento de un lugar de trabajo, en la amenaza, en la ambición por el poder, en la pirámide soportada por los más ignorantes, en la carne de cañón. El fraude hace sus encuestas, decide su muestra, condiciona su aleatoridad. El fraude desprecia al que estudia, al que piensa, lo hace menos, lo señala, lo espía, duda de la legitimidad de sus ideales, le tiene miedo, pavor. El fraude se gesta con los líderes de sus propios intereses, con los que reparten, quitan, dan y vuelven a quitar, te doy tanto, viene otro más, te chingo, te chingué. El fraude está en la mentira, la difamación, la barbarie, el cinismo, la hipocresía, el despotismo, el nepotismo, en lo oscurito. El fraude es un tolete que golpea, desgarra, penetra, sobaja y ríe, bailando sobre los derechos humanos. El fraude está pelón y orejón, tiene contactos, se cuela como el aire, corrompe, mal aconseja, disuade, susurra. El fraude es un asesino solitario, escondido entre la multitud, esperando a su propia sombra con un revólver cargado de traición. El fraude abusa del poder que le confiere su propio fraude. El fraude nos acecha, nos quiere convencer de que es más que la verdad y la honestidad, el fraude coacciona, está esperando pacientemente violar las urnas con la voluntad teledirigida de las masas. El fraude es un bot. Pinche fraude.

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