El ‘Pep’

Pep se despide del BarcelonaSí, el país inmerso en una serie de eventos que merecen atención y yo aquí escribiendo de fútbol. Aunque de cierta manera no es de lo único que quiero escribir, si bien no puedo ocultar mi afición por el club ‘blaugrana’, también quiero escribir del ser, de ese ser que hoy a partido de la institución que lo formó como un profesional de este deporte, de la institución que le confió las riendas del primer equipo y que a cambio recibió una de las etapas más fantásticas en la historia del balompié mundial a nivel de ‘clubes’.

Hoy veintisiete de abril, el ‘Pep’ ha anunciado que se va del equipo culé, algunos lo imaginaban, otros esperaban que lo reconsiderara, muy pocos lo consideraban necesario y también cuentan a los que no les importaba. Me cuento en el tercer grupo y agrego que la decisión del ‘Pep’ lo engrandece como profesional y como persona.

Los aficionados a este club recordarán esa compleja transición que se generó con la salida de Fran Rijkaard, quien, con su partida, dejó una estela de logros que parecían difíciles de igualar al menos en el corto plazo, aún para cualquier entrenador que tomara la dirección técnica del equipo. Recuerdo bien cuando recibí la noticia de que Josep Guardiola, un jugador histórico y consagrado, había sido designado como el nuevo Director Técnico. No voy a ‘blofear’, dudé de su capacidad para asumir esa gran responsabilidad aunque también me agradó que en ese banquillo estuviera alguien que realmente sintiera a la institución íntegramente. Huelga mencionar que no podía omitir el dato de que dos años atrás a su designación, formaba parte de la zaga que descendió de categoría con los Dorados de Sinaloa en el torneo mexicano.

La historia la conocemos todos, trece títulos después (y uno más por disputarse) el Pep demostró su capacidad superando cualquier expectativa. Lo ganó todo, bueno casi todo a lo que puede aspirar un club en el viejo continente e internacionalmente. Mucho se ha hablado o escrito del cómo, ¿cómo lo hizo? A título personal reconozco su liderazgo para manejar una plantilla plagada de seres humanos cada quién con un talento único para jugar, como también la habilidad para transmitirles un sistema de juego colectivo que se convirtió en la nueva filosofía futbolísitca (si se me permite decirlo así) que maravilló y sedujo a los aficionados y especialistas de este deporte a nivel mundial.

Finalmente quiero mencionar que no creo que los recientes acontecimientos hayan incidido en la decisión de Guardiola, él ya la había tomado y es aquí donde quiero reconocer lo que engrandece aún más al ‘Pep’: salir de una zona de confort para estar en una zona de riesgo. No puedo decribirlo de otra manera, Josep sabe que al frente del Barcelona podrá mantener un nivel competitivo con el cual seguramente capitalice más títulos, pero es que, ¿qué más puede satisfacer a alguien que lo ha ganado todo? Creo que en ese sentido, un nuevo reto es más atractivo y aplaudo la decisión si está basada en lo que estoy suponiendo, en cerrar un ciclo para iniciar otro.

Gran jugador, gran entrenador pero sobre todo, un gran ser humano, a menudo sacrificando protagonismo para cederlo a quienes lograron imprimir su filosofía y la de la institución en el campo de juego, ya tendremos la oportunidad de ver cómo su capacidad será puesta a prueba en otras condiciones y con otras variables. Espero que Tito Vilanova proponga un salto evolutivo en este club y de vuelta a la página de uno de los episodios más fascinantes del fútbol mundial.

Como aficionado al fútbol y al equipo Barcelona, me uno a lo que hace eco en estos momentos, gracias ‘Pep’, gracias.

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