¿El otro brazo de la justicia?

El pasado martes 3 de febrero en Ciudad Juárez amanecieron unas mantas con amenazas de muerte nada más y nada menos que para los secuestradores, extorsionadores y roba coches. ¿Qué es de llamar la atención? Que estos mensajes fueron firmados por La Línea, uno de los brazos del Cártel de Juárez. Naturalmente estas amenazas viniendo de quien vienen, hacen suponer que ante la falta de garantías que pueden ofrecer las autoridades y cuerpos encargados de la seguridad en este país estos grupos actuarían como relevo ante la crítica situación que se vive actualmente. De todos es conocido que son ya inumerables las acusaciones en contra de policías y autoridades por verse vinculados con la delincuencia organizada, esto en el caso de que no sean ellos mismos los que la representen. ¿Cuál es la intención de estos mensajes? Posiblemente se trate de una estrategia para cambiar la percepción que se tiene sobre estos grupos armados y sin ánimos de justificar sus acciones, también es posible que sea una manera de deslindarse de otras agrupaciones que han buscado aprovecharse de este clima de ingobernabilidad para sacar raja. Concretamente me refiero a los ya inumerables casos donde las autoridades policiacos de diversos mandos están involucrados en casos de extorsión y secuestro, negocios que a todas luces no son precisamente la fuente de ingresos del narcotráfico, pero que de algún modo, se les ha atribuido. Para muestra tenemos muchos botoncitos en los que policías, mandos medios, mandos superiores e incluso militares se han involucrado en estos actos delicitvos y son también estos, casualmente, blanco de varias ejecuciones. El actuar de estos individuos empaña la labor de quienes estén realmente comprometidos con garantizar la seguridad en este país, pagan justos por pecadores. Sin embargo no podemos olvidar la gran ventaja que supone  tener licencia para robar, secuestrar, extorsionar y aún así mantenerse inmune a pesar de las acusaciones y señalamientos de la ciudadanía. Es la ciudadanía quien ya no sabe distinguir entre cuál es el bando de los buenos, cuál el de los malos o si todos son un mismo bando, ¿nos estará orillando esta situación a refugiarnos bajo la sombra del brazo más fuerte? Definitivamente todo esto es demasiado confuso, casi incomprensible, ¿quién cuida a quien? ¿quién se cuida de quién? ¿quién?

Imagen tomada de aqui para posteriormente ser fotochopiada.

No te puedes perder...

Twitter It!